Perfeccionismo

 
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No existe la perfección en nuestro mundo; somos perfectamente imperfectos. 

Yo, como perfecta perfeccionista, y como me llamo Ananda (Bliss = perfecta felicidad), decido convertir hoy este deseo de llegar a la perfección, en una felicidad perfecta.

Querer llegar a la perfección no es algo negativo, hasta que se convierte en algo que que te roba el autoestima, la confianza, y la valoración personal (in short: tu felicidad).

En ese momento algo aparentemente bueno se convierte en una debilidad.


 
  • Efecto

Cuando como perfeccionistas tratamos de hacerlo todo perfecto, vamos perdiendo nuestra auto-confianza, ya que claramente es imposible llegar a tan altos estándares de perfección (impuestos solamente por nosotros mismos, lo peor de todo). Al no llegar a la meta de hacerlo todo tan perfecto, vamos dejando nuestra valoración propia en el camino… 

  • Causa

Y ojo, el daño real está en que nuestro perfeccionismo nace, en primer lugar, de un lugar de insuficiencia, de baja autoestima - el perfeccionismo es el arma con el que queremos cubrir esa falta de valoración al tratar de hacerlo todo perfectamente. Lo cual, al mismo tiempo, nos lleva a frustrarnos al no lograrlo, y así se convierte en ese círculo vicioso doloroso y dañino que nos hace quedarnos en el mismo lugar.

 

  • Procastinando ando

Otra razón por la que el perfeccionismo se convierte en una debilidad, es porque nos lleva a procrastinar. Como buenos perfeccionistas, vamos a dejar de hacer cosas por miedo a no poder hacerlo perfectamente. Un miedo que ya se está creando antes de siquiera intentarlo. Aparte de esto, nos va a robar muchísimo tiempo, ya que - si finalmente llegamos a intentarlo - en vez de hacerlo quizás en un par de horas, nos va a tomar mucho más tiempo, ya que estaremos distraídos con todos los detalles no tan importantes que supuestamente van a hacer que eso sea perfecto, pero en realidad sólo nos está robando tiempo….

  • Foco mal enfocado

Es así como desarrollamos ese hábito de enfocarnos en lo insignificante. Y de insignificante, pasa a desarrollarse en un enfoque extremo sobre lo único negativo, en vez de enfocarnos en todos lo otro, que probablemente sea positivo. Este hábito nos hace sentir mal, nos roba energía y aparte hace sentir mal al resto, porque comenzamos a fijarnos en lo negativo de las personas y sus actitudes también….dejándolas bajo esa luz oscura en vez de la clara, bajo la que todos brillamos naturalmente. Medimos a todos a nuestro alrededor (comúnmente conocidos como "mortales") con los mismos estándares, siendo carentes de compasión o flexibilidad para con ellos. 

  • Celébrate

Al querer estar siempre haciendo haciendo y haciendo, para demostrar que todo lo podemos, como perfeccionistas no logramos parar un rato, tomar aire y reflexionar sobre lo lejos que hemos llegado. Y es que es importante y nos merecemos reconocer nuestro avance y lo bien que lo hemos hecho (porque es verdad!). Por estar pensando en la siguiente tarea o el próximo proyecto, muchas veces nos saltamos esta parte fundamental. Debemos poder mirar hacia atrás con gracia y reconocer nuestro avance. Desde ese punto podemos contemplar qué cosas pudimos haber hecho mejor (si, se me sigue saliendo la perfeccionista), pero también simplemente integrar dentro nuestro lo aprendido y lo vivido. Sin esto, no podremos seguir avanzando y creciendo. 

  • Descontrólate

Hay que rescatar que hay lados buenos del perfeccionismo, tratándolo como algo normal y no neurótico, y nos puede ayudar a crear grandes y maravillosas cosas en la vida. Pero siempre siendo muy conscientes de nuestros actos, nuestro “porqué” y midiendo la inversión de energía que damos. 

Porque, al final, el perfeccionismo real no se trata de "tener altos estándares”, sino de control. Intentar tener un nivel de control imposible e irracional sobre un mundo que, en su esencia, es incontrolable.

Un buen ejercicio es decir de vez en vez la frase: "Estaba equivocad@“. Sin calificaciones, sin excusas, sin racionalizaciones. Sé falible. Sé vulnerable. Sé humano. 

Ser un perfeccionista imperfecto hace que la vida sea mucho más divrtida.

(Sí, hubo un error de ortografía en la última oración. Lo dejaré. Si el mundo se viene abajo, pues que se venga).